Pregunta:
Muchas personas que han pasado por muerte clínica afirman que han experimentado sensaciones vívidas de un mundo dominado por una única fuerza que irradia bondad, amor y misericordia; y al mismo tiempo, que han sentido cómo cada momento de sus vidas, cada acción e intención, se registraba con aguda precisión.
¿Existe alguna conexión entre estas sensaciones y lo que experimentan los cabalistas, cuando revelan el mundo espiritual? Después de todo, la Cabalá también habla sobre el amor y la misericordia de la fuerza superior.
Respuesta:
Temo responder a esta pregunta directamente, dado el riesgo de que se mal interprete. Por supuesto que nada termina con la muerte del cuerpo físico. Un cuerpo vive y muere, lo vemos muy bien e incluso, usamos como alimento, la carne de animales sacrificados.
La gente afirma que la muerte clínica estuvo acompañada de sensaciones placenteras, en contraste total con el mundo que dejaron, que estaba lleno de sufrimiento; pero no es de sorprender que haya tal giro, del mal al bien absoluto, porque de hecho, este mundo corporal es el peor de todos los mundos. Está completamente gobernado por el egoísmo y es opuesto a la fuerza positiva del deseo de otorgar.
En los mundos superiores, actúa la fuerza de unificación y en nuestro mundo, lo hace la fuerza de separación; y es claro que la diferencia entre el mundo corporal y el mundo espiritual, es grande.
Pero no vale la pena hablar de ello, porque no podemos dar ninguna evidencia y tampoco transmitir a nuestro mundo, desde el mundo superior. Por eso, el hombre tiene tanto miedo de morir y piensa que es algo incomprensible y envuelto en misterio. Creo que no tengo el derecho de revelar este secreto.
Algunas personas afirman que al momento de la muerte clínica, de pronto se dieron cuenta del gran impacto de sus acciones, hasta de las que aparentemente eran las más insignificantes y seguro que hay cierta verdad en esto.
Por lo tanto, en esta vida aún vale la pena comportarse como aconseja la Torá. Es decir, unirse unos a otros, con el fin de descubrir la verdadera forma de la realidad que nos espera en el futuro, dentro de un deseo común (Kli). Al final, después de la muerte física, tenemos que descubrir que estamos completamente conectados y que nos influimos mutuamente.
El Creador nos oculta lo que está más allá del umbral de la muerte y nosotros, como niños curiosos, queremos observar más allá de este velo y descubrir lo que hay ahí; pero en toda nuestra vida, no hay forma de traspasar esta barrera y revelar la forma del mundo futuro.
¿Cuál tendría que ser la correcta actitud ante la muerte? La muerte no es lo que imaginamos. Es sólo la sensación de trascender de nuestro mundo a otro mundo. Para una persona que ha experimentado la muerte, esta realidad corporal termina y comienza una existencia en nuevas sensaciones.
¿Se acompaña esta transición por dolor? No lo creo. ¿Deberíamos tener miedo del momento de la muerte? Pienso que tampoco. Sólo tenemos miedo de lo desconocido.
¿Y qué pasa después de la muerte? Después no hay más muerte y no hay más de esta vida corporal. ¿Pero qué hay ahí? ¡Que sepamos esperar y que lo podamos ver!
Segura leyendo Reencarnaciones: ¿Qué queda después de la muerte del cuerpo?

