Comentario:
Cuando una persona comienza a estudiar Cabalá, pasa por varias etapas, incluyendo una en la que es fanático de lo que está haciendo.
Mi respuesta:
Es como un niño pequeño, porque los niños pequeños también son fanáticos. El niño se acostumbra a su chupón, a su silla, a su trapo o juguete, y no puede separarse de ellos. Es una sensación de seguridad, de confianza, de pertenencia, de algo que a él le falta, es decir, una ayuda puramente psicológica.
¿Por qué se aferra tanto a todos estos objetos externos y costumbres externas? Desde el punto de vista de la psicología, significan mucho para él. Mira, la gente lleva un hilo rojo en el brazo. ¿Es bueno o malo? Simplemente les ayuda a calmarse un poco y les da confianza en que todo irá bien.
Por otro lado, esto, por supuesto, les impide avanzar para convertirse en una persona adulta y no seguir siendo un niño pequeño que depende de un hilo rojo. Esto es una mentira, como en principio lo son todas las demás prácticas psicológicas.

