La autocrítica es algo muy difícil, después de todo la persona siempre es sobornada por su egoísmo, no importa cuánto quiera criticarme a mí mismo, siempre lo retorceré inconscientemente a través de diez niveles diferentes para que al final me calme y sea beneficioso para mí.
Me enorgulleceré de mi autocrítica y ese será el final. Bueno ¿qué quieres de mí? Me critico a mi mismo, aléjate de mí con tus críticas.
En esto la Cabalá revela un campo de actividad muy amplio para cada persona.