La pantalla es una condición en la que atraigo la Luz Superior y la lleno con ella solo en la medida en que la disfruto no por mí mismo, sino por el bien de los demás, los de afuera, porque en este caso, no me convierto en un receptor, sino en otorgante.
La ciencia de la Cabalá habla de cómo atraer la Luz Superior y comenzar a recibirla con la ayuda del otorgamiento. Tal recepción no se considera recibir, ya que equivale a otorgar, y al mismo tiempo me siento a mí mismo de la misma manera que siente el Creador, que me da.