El famoso químico Fritz Haber era judío y patriota alemán. Se cree que salvó al menos a mil millones de personas. Cuando la población mundial aumentó y las cosechas comenzaron a disminuir, en 1909, se le ocurrió una manera de producir fertilizantes de amoníaco a partir de nitrógeno e hidrógeno. Fue considerado uno de los mayores inventos del siglo XX, denominado «pan del aire».
Estalló la guerra (Primera Guerra Mundial) y Haber, queriendo demostrar su lealtad a Alemania, experimentó con gas cloro (mostaza) que se probó por primera vez en Ypres en 1915. Observó cómo entre 3,000 y 5,000 soldados franceses morían en una muerte agonizante justo ante sus ojos. Poco después, su esposa se suicidó por vergüenza y su hijo se suicidó muchos años después.
En 1918, Fritz Haber recibió el Premio Nobel por su trabajo sobre el amoníaco (fertilizantes). Luego dirigió el instituto donde se creó el gas Cyclone Bet. En un momento determinado, millones de personas fueron envenenadas con este gas en cámaras de gas de campos de concentración. Sus familiares y seres queridos fueron asesinados. En 1933, Hitler llegó al poder, Fritz Haber fue expulsado de su instituto y murió un año después de un infarto. Ése fue su destino.
¿Cómo convive en una persona el deseo de alimentar al mundo e inventar un gas asfixiante?