Con historias de horror, pero solo las buenas, es decir, con historias inteligentes que expliquen dónde se encuentra uno, qué hace y cómo esto le conduce a un estado en el que no encontrará la paz, ni hoy ni mañana, ni antes o después de la muerte. Eso es lo principal, porque él pensará: “Bueno, por mucho moriré”. No, eso no termina ahí. Querrá sobreponerse a la muerte.
Al final, le explicaremos que no acaba ahí. Por consiguiente, hay que encontrar la forma de cómo lidiar con esta situación. Es lo principal.