Pregunta
Yo mismo siento y veo cómo mis amigos en la lección están siendo totalmente impresionados, especialmente cuando leemos algún artículo.
Si trato de conectar y rezar, mi fuerza —de la cual de todas formas, queda un poco— inmediatamente se me arrebata. Cuando intento pedir, no para mí, de inmediato me desconecto y me quedo dormido. ¿Cómo nos podemos ayudar uno al otro, para estar en pensamiento y en plegaria?
Respuesta:
Este es el estado correcto porque todavía no tienes los sentimientos para pedir y rezar por los demás, pero si a pesar de cualquier dificultad te mantienes pidiendo, descubrirás que sí es posible y recibirás una respuesta.
Si conectas con cada uno y se abrazan mutuamente, verán cuánto se abre ante ustedes un universo espiritual común. No sentirán temor, nada les causará confusión y todo se abrirá y estará claro.
Lo principal es sólo estar abiertos uno al otro, para abrir sus corazones, esto, por supuesto requiere de práctica, pero todo esto lo tenemos cerca.
Es mejor: Abriendo corazones

