Para todos en la medida en que todos participen en el movimiento mundial y su desarrollo.
Toda la humanidad está conectada en un deseo de recibir que gradualmente sufre su transformación, un cambio del deseo de recibir al deseo de otorgar bajo la influencia del Creador.
Por lo tanto, no puedo imaginar ningún estado más que el de estar conectados unos con otros y al volvernos hacia el Creador, convencerlo de cambiar nuestras intenciones de otorgamiento, amor y conexión.