Siento profundamente lo que está sucediendo en Israel. Parece que en realidad somos nosotros, que nuestro odio se ha acumulado tanto, se ha materializado y ha salido a la luz porque ya no hay lugar para él. Se siente como si estuviera creciendo una enorme canasta de odio que regresa a nosotros.
¿Cuál es la diferencia entre la inclinación al mal creada por el Creador y el mal que generamos con nuestros sentimientos mutuos?