Sí, estamos llegando a un estado de la humanidad, donde las personas no le tienen miedo a nada y tampoco quieren hacer caso de nada. Para ellos no existen las órdenes ni las restricciones; y si las hay, entonces pase lo que pase, lo importante es que yo me sienta bien ahora y luego que pase lo que tenga que pasar.
De entrada, esto es muy cercano al gobierno del Creador, pero la persona no lo percibe correctamente.