Para lograrlo, tienes un grupo al que necesitas conectarte y llevar a un estado de equivalencia con el Creador, donde estén plena y correctamente conectados. Entonces puedes empezar a trabajar con el Creador por medio de este grupo.
En una agrupación conectada en forma correcta, todos participarán y apuntarán a un objetivo común, unirse en el centro, como en un corazón.