El pacto de los ojos es la prohibición de mirar a las mujeres. Y la prohibición de mirar no se debe necesariamente a que pueda dar lugar a un pensamiento. Más bien la verdadera razón es que se extiende desde una raíz muy alta. Esta precaución se debe a que, si uno no tiene cuidado, podría llegar a mirar a la Shejiná (Divinidad) (Baal HaSulam, Shamati 67 – Aléjate del Mal).