Los Salmos dan el ejemplo de un ciervo que huye de una persona mirando constantemente hacia atrás para ver si consigue aumentar la distancia o disminuirla. Así sucede con el Creador.
Incluso cuando el Creador se aleja y nos lo demuestra, lo hace solo para que corramos tras Él y tratemos de alcanzarlo. Por lo tanto, siempre debemos perseguir el pensamiento de que el Creador quiere que lo alcancemos.