Leemos que los placeres ordinarios de nuestra vida son una cierta amenaza para las cualidades otorgantes, entonces, ¿cómo podemos combinar correctamente los dos tipos de placeres: espirituales y corporales? Una persona podría tener cierta reacción: “Esto es todo. Viviré sin ningún placer”. Pero esto también está mal.
Respuesta:
Por supuesto que está mal, debemos recibir placer del Creador. Y a través del Creador, de todo lo demás. Si profundizamos en la vida de esta manera, comenzaremos a sentir al Creador y todo lo demás después de Él.
Pregunta:
No es un secreto que disfrutamos de las lecciones, los artículos, el Libro del Zóhar y el trabajo en grupo. Pero estos son también, hasta cierto punto, los placeres de nuestro mundo. ¿Debemos limitarlos para sentirnos ante el Rey?
Respuesta:
No. Debes conectarte y transmitir este placer al Creador.