Durante el trabajo, él sintió que no podía sobreponerse al mal en sí, debido a que aún no fue recompensado con el ingreso a la Kedusha. Sin embargo, cree que en cuanto él entre a la Kedusha, la Sitra Ajra será cancelada, como una vela ante una antorcha (Rabash, Artículo No. 3 (1987) “Todo Israel tiene una parte en el mundo por venir”).