Yo no diría que aquí hay decisiones que están en manos del país o de la gente porque en general, nadie está interesado, ni comprometido en esto.
Por lo tanto, con respecto a Israel y su futuro, todos estamos en una especie de flotación libre. No se puede decir nada más al respecto, ya que no comprendemos las leyes por las que existimos.
Simplemente vemos por el pasado que cualquier cosa que digamos puede ser completamente irreal. Entonces, en específico respecto a Israel, este problema no tiene solución.