Un estudiante preguntó: “Maestro, ¿cómo puedo aprender a perdonar?” El maestro respondió: “Aprende a no ofenderte”.
¿Necesitas aprender a perdonar o aprender a no ofenderte?
Respuesta:
No te ofendas.
Pregunta:
¿Por qué? Por favor me explica
Respuesta:
Necesitamos comprender a los demás y estar de acuerdo con ellos de antemano en que la ofensa es producto de nuestro egoísmo.
Pregunta:
Si aprendo a perdonar, ¿aprendo a perdonarlo? Y si aprendo a no ofenderme, ¿soy yo quien aprende a no ofenderme? ¿Hay trabajo con mi “yo” aquí?
Respuesta:
Sí, seguro.
Pregunta:
¿Qué hago con ello si no me ofendo aunque me haya ofendido mucho?
Respuesta:
Está en el orden de la naturaleza humana; por lo tanto, no me siento justificado al levantarme contra ello.
Pregunta:
¿Está en la naturaleza humana ofender? Si me he sentido ofendido, ¿debo decir: “Esta es la naturaleza humana”?
Respuesta:
Sí.
Pregunta:
Al mismo tiempo, ¿debería decir que ésta también es mi naturaleza?
Respuesta:
En general sí, pero no es necesario.
Pregunta:
¿Es posible no ofenderse cuando tú, tu “yo”, es aplastado y mimado?
Respuesta:
Con la edad comienzas a sentir y comprender que esta es la naturaleza humana, no tiene sentido ofenderse. Estamos hablando de más de 70 años, y antes de eso, todavía eres un niño.