Un hombre va caminando por el mercado y un vendedor de gallos de pelea le dice en voz alta: “le vendo mi gallo, pelea hasta la muerte”.
“¿Para qué quiero un gallo que pelea hasta la muerte? Yo necesito uno que pelee para ganar”, respondió el comprador.
Básicamente, toda nuestra vida está llena de luchas: pequeñas y grandes luchas y demás. A fin de cuentas, ¿estamos peleando por la muerte o por la victoria?