Cuando una persona se casa, se adhiere a la Divinidad, porque de antemano ha contraído matrimonio. La Divinidad no puede cumplir en un lugar defectuoso; por lo tanto, el que no tiene una esposa, no posee un bien, como está dicho “No es bueno para un hombre estar solo.” (Nuevo Zóhar, Hukat, artículo “La canción del bien”).
Desde un punto de vista espiritual, un hombre soltero es considerado defectuoso, pero cuando toma a una doncella como su esposa, él gradualmente se completa y se perfecciona y así puede llevarlos en unión con el objetivo de la creación.