No creo que sea posible.
Solo se puede construir o crear la felicidad. Hay una felicidad relativa cuando le cedo el paso a mi compañero de vida y él me lo cede a mí, cuando pensamos el uno en el otro para que el otro sea feliz; se trata de las pequeñas cosas, y así, poco a poco, nos acostumbramos a desear felicidad a los demás cada minuto, cada media hora, cada hora.