Lo es todo. Hay que luchar por la unidad para que cada cosa del entorno, los utensilios, la ropa, todo lo que tengamos en nuestra casa que consideres “tuyo”, los una. Aquí hay que combinar lo material y lo espiritual, hay que estar en tal armonía con todo, que incluso al ver algo en casa los una físicamente y lo sientan como “nuestro”. Eso es algo que hay que aprender y conseguir con esfuerzo.