Ellos tenían libertad de elección antes cuando estaban en Egipto; ahora el Creador los ha reunido y atraído hacia Él, por lo tanto están bajo el poder total del Creador.
Debemos entender que aún no nos sentimos como si estuviéramos en el desierto, no sentimos que no tenemos nada que comer. Por lo tanto, no podemos clamar al Creador preguntando dónde está la comida que comimos en Egipto, todavía no sentimos Egipto.