En Dinamarca se ha lanzado un programa informático que calcula con precisión el año aproximado de muerte de una persona. Aquí no hay misticismo, dicen los creadores de la inteligencia artificial. Procesa una enorme cantidad de bases de datos sobre cada uno de los seis millones de habitantes del país.
La historia de vida de cualquier persona es una cadena de acontecimientos que le suceden, que incluye educación, enfermedades crónicas y genética. Y lo calcula todo, calcula y calcula. Se confía en esta máquina porque ha realizado predicciones bastante precisas.
¿Cree que necesitamos todos estos cálculos, estas máquinas? Mostrarán con cierta precisión cuándo morirá una persona.