Porque en realidad no hay ningún camino. No hay camino, es una piedra que te detiene, y ahora tienes que aprender cómo alcanzar esa libertad interior donde estás. En principio, no es necesario desplazarse a ningún lado, frente a esta piedra, ahora, debes encontrar la verdad, es decir, una persona debe entrar en sí misma y entonces todo le saldrá bien.