Es decir, tenemos tres pasos: el primero, Sodoma, como usted dijo, “Lo mío es mío, lo tuyo es tuyo”; el segundo, “No hagas al otro, lo que no quieras que te hagan”; y el tercero, “Ama a tu prójimo como a tí mismo”. Y entonces, ¿Qué resulta, si seguimos estos tres pasos?