Asimismo, si los pies caminan y las manos compran y dan alimento al cerebro, el cerebro tiene fuerza para pensar (Rabash, Notas 503, “Asociación”).
Así como el cuerpo con todos sus órganos depende de las órdenes del cerebro, así en una familia el marido y la mujer se complementan, crean una familia y todo lo demás se mueve de acuerdo a su trabajo mutuo.