La mente sirve a los deseos. Si los deseos tienen como objetivo luchar hacia la meta de la creación, hacia el equilibrio con la naturaleza, con el Creador, entonces esta mente es favorable. Debe ser activada, desarrollada, estimulada.
Pero si la mente está dirigida a dañar a otros, entonces, por supuesto, necesita ser educada porque nos lleva hacia atrás.
Es decir, si una persona está abrumada por alguna pasión animal, no importa. Lo principal es que la mente, que pertenece al nivel humano, esté dirigida a lograr la unidad con las criaturas y fusionarse con la naturaleza, con el Creador.