Inicialmente, el pueblo de Israel es el más egoísta de todas las naciones del mundo. Puede que no lo sientan, pero por su naturaleza interna, son exactamente eso.
Por lo tanto, necesitaban la Torá para corregirse, sin la Torá, esto es imposible de lograr. Así el pueblo de Israel debe llegar a la corrección primero y de este modo, mostrar el camino al resto de las naciones del mundo.