Pregunta:
Supongamos que ahora fijamos un rumbo para la concepción de un embrión espiritual (Ibur). Siento las deficiencias (Jisarón) de mis amigos. ¿Qué significa anularme ante ellos? ¿Significa no tener pensamientos ni deseos propios y pensar solo en ellos?
Respuesta:
Nos hemos reunido para realizar un trabajo espiritual; de lo contrario, todos nuestros esfuerzos y tiempo se desperdiciarían. Por eso les aconsejo que simplemente tengan en cuenta lo que decimos sobre el embrión y traten de llevarlo a la práctica lo máximo posible, pensando siempre en ello. ¡Eso es todo! No es necesario nada más.
Imagina continuamente lo que tienes que hacer para permanecer en ese estado, mantenerlo y desarrollarlo para no caer. Esto debería ser preocupación de todos y entonces sentirán que todos están en una misma corriente, moviéndose en una dirección a medida que todos nuestros pensamientos se entrelazan. Esta dirección nos sostendrá y nos desarrollará.
Pregunta:
Estoy segura de que cada amigo se preocupa por encontrar el embrión (Ibur) en lo profundo de nuestra conexión. Pero ¿qué implica esta búsqueda? ¿Qué significa pensar en ello correctamente?
Respuesta:
Pensar de forma correcta en el embrión significa pensar solo en cómo me anulo. No critico a mis amigos, los considero absolutamente perfectos.
Si veo en ellos alguna imperfección la atribuyo a mí mismo, a mis propias cualidades; mis cualidades son las que me hacen verlos imperfectos. No necesito otra cosa que anularme ante ellos.
Lo ideal es que la anulación gradual y constante de uno mismo ante los demás se dé en acciones, pensamientos y sentimientos. Entonces en un corto período de tiempo, sentirás que has alcanzado ese estado.

