Una vez estuvimos todos juntos en un deseo, en lo que se conoce como «alma de Adán», llenos de luz. Luego ese estado se fragmentó, y en cada uno de nosotros quedó una chispa de esa luz que solía llenarse con las cualidades de otorgamiento, amor y conexión mutua.
Ahora, es solo una chispa sin rumbo, sin dirección, por lo tanto, podemos decir que hay algo en nosotros, pero no sabemos qué. Surgen las preguntas: ¿qué podemos pedir a nuestros amigos y qué podemos absorber de ellos para alimentar esta chispa y convertirla en una luz que llene mi gran deseo, lo cual nos ayudará a regresar a esa misma alma con un inmenso deseo y plenitud?
De nuestro estado pasado, conservamos Reshimot (registros informativos espirituales) a los que tenemos algo a lo que volver y algo con lo que empezar.
Así que debemos alentarnos e incitarnos mutuamente a desear de verdad volver a encontrarnos en ese estado.

