Primero tenemos que considerar de dónde vienen estos pensamientos. Por supuesto, del Creador.
¿Qué quiere Él de nosotros? ¿Debemos recibir o dar? Debemos recoger todos estos pensamientos que se acumulan en nosotros y averiguar qué es lo que en última instancia se requiere de nosotros y qué podemos hacer.
Este análisis nos conducirá a acciones correctas, y recibiremos la luz Superior por el bien del Creador, y la transmitiremos a través de nosotros a Él.