Es demasiado pronto para hacer tales distinciones. Por ahora debemos centrarnos en revelar todas las relaciones posibles entre nosotros y ponerlas en orden. Solo después de eso podemos consolidar lo que otorgamos al Creador en diversas situaciones y cómo Él nos influye de manera diferente; al combinar estos sentimientos podemos elevarlos al nivel de otorgamiento, así es como nos acercamos al Creador.