No hay conexión y no hay necesidad de inventar esta conexión. Sencillamente no existe; no es por confundir, pero ni siquiera el cuerpo existe, debemos dejar esto tranquilo.
Tenemos la percepción de un reflejo de nuestra alma para empezar a entender con qué estamos tratando, pero no nos ocupamos del cuerpo en absoluto; si hay un problema con el cuerpo, hay que ir al médico, pero el alma es por sí misma.