El hombre recibe placer de tres Kelim llamados «futuro», «presente» y «pasado» (Rabash, Notas 200, «Recibiendo placer de tres Kelim [Vasijas]»).
El placer viene del pasado, del presente y del futuro. Todo depende de cómo me sienta al respecto.
El contenido más significativo viene del futuro porque aún no se ha vestido de ninguna forma. Me lo imagino como algo magnífico, que actualmente es imposible recibir en mi Kelim y disfrutar, pero en el futuro, sí.
Por eso, aunque el pasado, el presente y el futuro dependen el uno del otro, el futuro puede brillar para mí durante mucho tiempo, y el presente, que ahora siento, se irá desvaneciendo poco a poco. En cuanto al pasado, generalmente necesito un estado de ánimo y una conexión exacta con él.
Así pues, el mayor placer proviene del futuro. Se puede estirar todo lo que se quiera hasta que llegue y se convierta en pasado.
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