Debemos alcanzar todo lo posible y ocultar todo lo que nos estorba, lo que impide nuestro avance espiritual. Como resultado veremos que lo que ayer o en el pasado nos ocultaba el camino, hoy, por el contrario, se convierte en parte de nuestro camino.
Y así, poco a poco, iremos revelando todos los caminos de la Torá por nosotros mismos.