Si no hay egoísmo, ¡es muy malo!
Lo peor es la indiferencia. Si te sientes vacío, si tus ojos no ven nada, ¡tu corazón no siente nada!, y los «engranajes» de tu cerebro no giran en absoluto, ¡eso es muy, muy malo!
Nada te ayudará hasta que te acerques al grupo, les prepares una pequeña comida y les digas: «Amigos, he muerto, ahora están sentados en mi funeral. Bebamos en mi memoria». Verás cuánto te ayudará. Te ayudará.