El remedio de la indiferencia

Pregunta:

¿Cómo debo manejar mis cálculos egoístas respecto a mi contribución al grupo cuando me siento indiferente a esta contribución? Al fin y al cabo, el egoísmo es como el combustible para el trabajo, y si no está ahí, ¿Qué debo hacer?

Respuesta:

Si no hay egoísmo, ¡es muy malo!

 

Lo peor es la indiferencia. Si te sientes vacío, si tus ojos no ven nada, ¡tu corazón no siente nada!, y los «engranajes» de tu cerebro no giran en absoluto, ¡eso es muy, muy malo!

 

Nada te ayudará hasta que te acerques al grupo, les prepares una pequeña comida y les digas: «Amigos, he muerto, ahora están sentados en mi funeral. Bebamos en mi memoria». Verás cuánto te ayudará. Te ayudará.

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