El congreso entero es una decena. Toda la humanidad es el Partzuf de Adám, sus diez Sefirot, no hay más que diez partes.
El hecho de que se dividan en decenas y decenas, y más decenas, no importa.
Esto es necesario para que todos puedan hacer su pequeña y correcta contribución al Kli común.
Por lo tanto, debemos pensar en lo general, porque todos los que participan en el congreso quieren estar juntos como un todo común.