La difusión es la condición para la elevación espiritual

Estamos en la etapa final del desarrollo y corrección de la humanidad llamada la última generación. Esta es una misión especial de las almas que ahora están bajo corrección y deben entrar en la sensación y revelación del mundo superior del Creador y llevar a toda la humanidad con ellas.

 

Antes de nuestro tiempo, había muchos cabalistas, pero ellos alcanzaron al Creador individualmente, excepto por el grupo especial de Rabí Shimon. No había otros grupos en absoluto, solo unos pocos individuos que pasaron la cadena de este conocimiento más y más lejos.

 

Hoy en día, hay pequeños grupos de cabalistas aquí y allá que trabajan de diferentes maneras. Por supuesto, les deseo éxito ya que cualquier acción conjunta despierta el alma común y nos lleva a la corrección completa. Así pues, los éxitos individuales siguen influyendo en el éxito general; por eso, es muy alegre ver surgir a estos grupos.

 

Pero somos el primer grupo que trabaja para la difusión general dentro de Israel y en todo el mundo por el bien de toda la humanidad. Representamos, por así decirlo, la parte más brillante de todas las almas, llamada la última generación.

 

Por lo tanto, se revelan en nosotros nuevas propiedades según las condiciones que debemos cumplir para corregir todo el Kli – la totalidad del alma de Adán. Así que tenemos una cuenta especial con el Creador. Pero para esto, debemos expandir nuestras filas, y diseminar más y más porque la diseminación es una de las condiciones para nuestra elevación espiritual.

 

En otras palabras, el grupo se construye de tal manera que sin difusión se reduce de inmediato y cae. Toda nuestra vida consiste únicamente en diseminar, en crecer, en atraer de manera constante nuevos amigos hacia nosotros, y así llevar a toda la humanidad a la corrección general.

 

Además, este proceso es exponencial. Por lo tanto, no nos importa lo lejos que estemos hoy de la meta, según nos parezca. Lo principal es alcanzar la meta, y todos los demás se unirán poco a poco, empezarán a elevarnos en la medida en que nosotros empecemos a elevarnos.

 

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