El comienzo de la última generación de acuerdo a la Cabalá

Pregunta:

Un matrimonio administraba un hotel para gente sencilla.  Un día, llegó un comerciante adinerado, la esposa del matrimonio observó las pertenencias del adinerado y le dijo a su esposo: “Tengo un polvo llamado “olvida todo”, se lo agregaré a su arroz y él olvidará algo de sus hermosas posesiones”; ella procedió.     

 

El huésped cenó, elogió la cena y partió al amanecer. El matrimonio corrió a la habitación para buscar algo de valor, que el huésped hubiera olvidado, de pronto el esposo gritó: “¡Lo olvidó, lo olvidó!…. “¿Olvidó qué?”, ella exclamó gustosamente, “Él se olvidó de pagar la noche de hospedaje”.  

La cuestión es esta: Siempre queremos defraudar la confianza, lo cual es nuestra condición —una sonrisa, buenas acciones, hechos y demás; la persona puede estar sentada junto a su anciano padre o pariente, pensando que su propiedad se volverá suya, las mujeres se casan con maridos millonarios, etc. Todas las novelas se construyen sobre esta base, a la persona no se le castiga por eso, así es la forma en que recibe, es nuestro mundo. En la parábola, ellos son castigados —el comerciante olvidó pagar. 

 

Por favor, dígame, si aún por esto una persona sigue recibiendo castigo, por intentar dormir a otro y tomar algo de él. 

Respuesta:

Naturalmente, se le castiga.

Pregunta:

¿Aún cuando no lo sienta?

Respuesta:

 A la Naturaleza no le importa que lo sienta. En la Naturaleza todo esto se encuentra perfectamente equilibrado.

Pregunta:

Pero toda la humanidad es así. Del mismo modo sonreímos para conseguir cierta posición y nos hacemos amigos de la gente para sacar algún provecho. ¿Es esta la naturaleza humana?

Respuesta:

 Si, seguro.

Pregunta:

Y seguimos siendo castigados por eso. ¿De qué forma? ¿Al tener este mundo?

Respuesta:

 Sí. Es nuestro castigo. Este mundo es un castigo.

Pregunta:

¿Entonces, todas las cosas que pasan, incluyendo guerras y todo este sufrimiento, son a causa de nuestra actitud?

Respuesta:

Sí. No deseamos felicidad ni bondad a nadie, ni nada por el estilo.

Pregunta:

Simplemente no deseamos. ¿Pero no es nuestra culpa o sí?

Respuesta:

Dirígete a quien te creó y dile: “¡Mira Creador cómo me has hecho! ¿Qué puedo hacer? Solo esparzo semillas de odio a mi alrededor. Y fuiste Tú quien me hizo así”.

Pregunta:

¿Y con eso espera que nos dirijamos a él?

Respuesta:

Él está esperando que lo revelemos y se lo digamos; entonces, él lo arregla.

Pregunta:

¿Qué siente usted acerca del proverbio, “No hagas un hoyo para alguien más. Tú mismo acabarás ahí”?

Respuesta:

Particularmente, no creo en este proverbio.

Comentario:

Aunque usted acaba de decir que estamos siendo castigados.

Mi respuesta:

Sí, pero todo eso es relativo. ¿Cuántos hoyos hemos hecho para los demás y luego ni cuenta nos damos que nos están tocando? Sería bueno que nos tocaran. Rápidamente estaríamos aprendiendo.

Pregunta:

¿Cómo encaja esto? Usted primero dijo que, en cierto modo, estamos siendo castigados. Entonces, ¿seguimos siendo castigados?  

Respuesta:

Sí, pero no sabemos de qué, por qué o cómo. Es un problema.

Pregunta:

Si hicimos algo mal y de inmediato lo reconocemos, entenderíamos que fue terrible. ¿Entonces no lo reconocemos?

Respuesta:

No.

Pregunta:

Pero es bueno así: ¿Qué pasa si hice algo terrible y yo lo reconozco de inmediato? ¿Es bueno o malo?

Respuesta:

No, esto es malo. No nos daría enseñanza, seríamos como soldados.

Comentario:

Pero la persona se daría cuenta: Hago algo terrible y se me castiga.

Mi respuesta:

Lo haría porque se da cuenta de que sus acciones fueron erróneas.

Pregunta:

Pero en realidad, ¿cómo tendría que ser?

Respuesta:

En primer lugar, no querer hacer el mal.

Pregunta:

¿Que no queramos odiar? ¿Tendría que ser esta nuestra principal petición?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿Tengo que sentir que quiero hacer el mal y que odio?

Respuesta:

¡Sí! ¡Necesariamente! Me siento mal al descubrir esto y le pido al Creador que cambie esta característica en mí

Pregunta:

¿En algún momento lo lograremos?

Respuesta:

¡Inevitablemente!

Pregunta:

Entonces, ¿se llega a esto, de una forma o de otra?

Respuesta:

Sí.

Réplica:

Si, de alguna forma yo pudiera ahora renovarme y sentir que…

Respuesta:

No puedes.

Pregunta:

Cuando llegue el momento, ¿qué puedo hacer? Usted dice que nos están llevando allí.

Respuesta:

Esto se conoce como “la última generación”. Nos encontramos al principio, aún solo al principio.

Pregunta:

 ¿Qué es la última generación?

Respuesta:

 Es cuando la humanidad descubre su naturaleza malvada, opuesta al Creador y apasionadamente desea cambiar.

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