En memoria de los caídos y el día de la independencia de Israel

¿Por qué se conmemora a los caídos, justamente el día anterior al Día de la Independencia? Todo emana de las raíces Superiores y en el trabajo espiritual es imposible llegar a la unidad, a la fuerza buena espiritual, sin sobreponerse a la fuerza del mal, superando las dificultades, los problemas y la carga del corazón. 

 

La ventaja de la luz, solo se alcanza a partir de la oscuridad. Si queremos avanzar hacia la verdad, entonces tenemos que estar preparados para la revelación de la oscuridad. Entonces “habrá atardecer”, habrá noche y después, “habrá mañana, un día”. 

 

Tarde, noche, oscuridad, con todos sus atributos inherentes, son partes inseparables del día. Por consiguiente, la conmemoración de los caídos se realiza tradicionalmente justo antes del Día de la Independencia de Israel. 

 

El Día de la Independencia, simboliza la llegada de la luz y la gran corrección; pero antes de eso, tenemos que revelar en qué oscuridad existimos, en medio de la guerra y el mal, estamos obligados a pelear y a ganar esta batalla, con el fin de llegar al Día de la Independencia. 

“El amor cubre todos los crímenes”. Dado que como seres creados, alcanzamos todo solo a partir de su opuesto, entonces la conmemoración de los caídos, tiene que ser justo antes del Día de la Independencia. Todo lo que hemos pasado, fue enviado intencionalmente desde arriba; y todos los sufrimientos tienen un propósito y una explicación. Por lo tanto, tenemos que percibirlos como necesarios. 

 

Pero si a través de nuestra unidad, revelamos esta necesidad en una forma positiva, entonces ni siquiera necesitamos sufrir por la oscuridad, ni por las desgracias ni las aflicciones. Si estamos dispuestos a la oscuridad, aceleramos y la podemos transitar como una parte necesaria en nuestro desarrollo, para que la tarde y la mañana se conviertan en un día, es decir, la noche y la oscuridad están incluidas en el día, en la luz. 

 

Los cabalistas entienden que todo lo que sucede, es parte del proceso de desarrollo y por ende, se justifica como enviado por esa única fuerza Superior que nos entrega el bien en cada  estado. 

 

Si lo intentamos, descubriremos que solo hay bien y que no hay mal. El Ángel de la Muerte, se convertirá en un Ángel Santo. Con la preparación correcta, podemos atravesar las dificultades, comprendiendo y estando de acuerdo con ellas. Tanto en la oscuridad como en la luz, revelaremos la buena actitud del Creador hacia nosotros.  

 

No hay días de luto o estados de lamento, porque todo se junta al final de la corrección: toda la oscuridad, los infortunios y desgracias, junto con la luz que emerge por encima de ellos, en amor y unidad común. 

 

Si vemos las deficiencias, los deseos rotos, como instrumentos necesarios para la revelación del Creador, para dar contento a Él aún antes de que sean revelados los tormentos y las desgracias, entonces nos regocijamos en los pecados que se descubren.

 

Después de todo, los pecados que están ocultos, existen como resultado de la ruptura general y por ende, nos regocijamos en todos los obstáculos identificados y agradecemos que aún no los hemos revelado todos.  

 

Si descubrimos el mal a la luz del día, entonces “la oscuridad brilla como luz”. Por consiguiente, no hay oscuridad, todo depende de la propia actitud. 

 

Si revelo las discrepancias entre mi amigo y yo, para eliminar esta discrepancia, por medio de la unión por encima de ella y de cubrir con amor, entonces me regocijo en la manifestación de los obstáculos, tanto como en su corrección. Todo el trabajo depende de la correcta preparación en el grupo. 

 

La conmemoración de los caídos, es un día luctuoso. Pero de las amargas experiencias del pasado, tenemos que entender que nos podemos preparar para la revelación del mal en tal forma que ¡no veré el mal! El mal no solo será revelado internamente como una deficiencia en nuestra conexión, no en la forma del mal de este mundo, guerra u odio de los enemigos. Como está dicho: “Pon tu ojo en ellos. Se convertirán en una pila de huesos”. 

 

Necesitamos entender que nuestros enemigos tienen la fuerza y nos pueden causar muchos problemas. A fin de cuentas, el Creador actúa por medio de ellos y nos empuja a la corrección. Tenemos que buscar el camino de la corrección y éste se encuentra solo en nuestra unión con el pueblo de Israel, a través de quienes la luz fluirá al mundo.

 

Intentemos, aunque sea solo por un mes, declarar una “tregua” dentro del estado de Israel: tratemos de no pelear con los demás, tratemos de no odiarnos, tratemos de acercarnos mutuamente. El amor de Israel nos protegerá del enemigo.

 

Tratemos de establecer este amor entre nosotros, intentemos recordar lo que nuestra madre nos dijo: “Sean buenos niños, dejen de pelear, ¡sean amigos de todos!” 

 

Veamos lo que ocurre después de un mes de ese experimento. Entonces, será más fácil para nosotros seguir, porque el hábito se convierte en una segunda naturaleza. Intentemos y veamos cómo cambia la actitud del mundo hacia Israel, cómo suben nuestras acciones en el mercado de valores, cuánto se fortalece nuestro ejército, cómo nuestros hijos están mejor, cómo disminuye el número de accidentes en las carreteras y de igual forma, el número de divorcios. Todo empezará a mejorar. 

 

Declaremos un mes de unidad y luego revisemos en las estadísticas qué sucede con el pueblo de Israel, cuando ellos no están en discordia interna. 

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