Le pedí a Dios que me ahorrará el dolor

Le pedí a Dios que me ahorrará dolor a mí y a mis seres queridos.
Y Dios dijo: “No”.
Dijo que no le correspondía a Él quitarme el dolor, sino a mí renunciar a él.

Le pedí a Dios que me ahorrará el dolor,
y Dios dijo: “No”.
Dijo: “El sufrimiento te aleja de
las preocupaciones mundanas y te acerca a Mí”. (Claudia Minden Weisz, “Y Dios dijo: No”)

Pregunta:

Estas citas parecen indicar que Dios no da respuestas directas a preguntas sencillas. Él no dice: “Tómalo, por favor”. Dice: “No, tienes que hacerlo tú mismo”. ¿Es nuestro trabajo?

Respuesta:

Sí, es nuestro trabajo.

Pregunta:

¿Él nos da trabajo constantemente? No nos da directamente regalos, ¿Verdad?

Respuesta:

Él creó obstáculos para nosotros, el egoísmo es el principal obstáculo.

Comentario:

Aquí una persona pide librarse del dolor. ¿Es necesario el dolor?

Mi Respuesta:

¡Sí, por supuesto! Si no hubiera dolor, ¡no te imaginas lo que podríamos hacer!

Comentario:

Pero cuando siento dolor, naturalmente pido: “¡Libérame del dolor!”

Mi Respuesta:

Es exactamente lo que se necesita: que sientas dolor y pidas.

Pregunta:

¿A esto se le llama elevarse por encima del dolor?

Respuesta:

Sí.

Pregunta:

¿Es posible alcanzar un estado en el que uno no sienta dolor?

Respuesta:

Si pudieras prever y saber de antemano cómo actuar, no actuarías de forma que causara dolor.

Pregunta:

Entonces, ¿Es posible superar el dolor?

 

Respuesta:

A través de esfuerzos internos una persona puede superar todas las enfermedades.

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