El progreso de la mujer

Pregunta:

Muchas mujeres han estado estudiando con usted durante muchos años porque tienen deseo en la espiritualidad. ¿Qué cualidades deben elegir para no estancarse, para no enfriarse, para no pasar por todo esto, para progresar hacia el Creador? ¿En qué deben centrarse?

Respuesta:

Si una mujer lo desea, tenemos cursos tanto para hombres como para mujeres, clases generales, etc. En principio, es la misma información, el mismo plan de estudios que para los hombres. Cuando termina este curso, puede durar entre tres o cuatro años, diez o quince, dependiendo de cómo estudie, la persona continúa estudiando según un plan diferente.

Pregunta:

Y, sin embargo, ¿qué es lo que más ayudará a una mujer en su progreso espiritual? ¿Un hombre o su esfuerzo personal en algo específico?

Respuesta:

En general, la mujer no se esfuerza por alcanzar la espiritualidad de la misma manera que el hombre. Ella se preocupa mucho más por sí misma y por su familia: los hijos, la ropa, la comodidad, etc. Todo esto es muy importante para ella. Para el hombre, si desea la espiritualidad, ésta se convierte en su todo. Lo demás constituye un cinco por ciento de sus preocupaciones, para la mujer, es lo contrario.

 

Su progreso depende del hombre, de su marido. Esto lo vemos en la vida, aunque solo ha habido unos pocos ejemplos en la historia, como la esposa de Rabí Akiva o la hija de Rashi. Por lo general, una mujer no puede progresar de la misma manera que un hombre. Tales mujeres han sido muy raras.

Pregunta:

¿Estas mujeres tenían un alma especial?

Respuesta:

Sí, pero seguía siendo un alma femenina.

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