Abre tu corazón a tus amigos. Digamos que tienes nueve amigos, y tú eres el décimo. Si realmente te unes a ellos, el Creador entrará en tu corazón abierto, y lo sentirás.
Comenzarás a ascender los peldaños de la escalera espiritual y empezarás a realizar lo que lees en las fuentes.