Si por alguna razón te resulta difícil cambiar de trabajo para poder pasar más tiempo con el grupo y estudiar, entonces no hay nada que hacer. Tienes que seguir trabajando.
Mi maestro Rabash trabajaba toda la semana en la construcción de carreteras lejos de casa y de las clases. Venía a casa un día a la semana, así fue durante muchos años. Tú decides.
Si puedes encontrar un trabajo más fácil sin perder tu salario, cámbialo. Pero si no, no pasa nada; por el contrario, tal vez cuando estás en el trabajo, pero deseas profundamente poder estar con el grupo, y te sientes ansioso por ello, esos sentimientos también te elevan.