Pregúntale. En definitiva, tienes la oportunidad de hablar con Él, de dirigirte a Él, de preguntarle y no desviar la mirada, sino insistir en que Él te explique todo.
Pero incluso si no le pides, simplemente lo haces, Él te corregirá; de esto, aprenderás cómo responder correctamente a sus acciones la próxima vez.
Necesitan trabajar más entre ustedes, digerir y hablar todo lo que sienten del Creador.
Si no puedes descifrar tus deseos e intenciones, pregúntale a Él al respecto, y resultará que por un lado, te acercarás a Él y por el otro, atraerás Su atención.