Para alcanzar la meta de la creación tenemos que unirnos entre nosotros, llegar a ser como una sola persona con un solo deseo, es decir, con un solo corazón, y pensar cómo alcanzar la meta.
Esto significa revelar al Creador para que se manifieste como el centro del sistema espiritual, y nos demos cuenta de cuál es el propósito de la creación, para qué vivimos y para qué existimos. Este es el objetivo de nuestras lecciones.
El alcance del Creador depende de nuestros esfuerzos, de que tratemos de no perdernos las lecciones, de que estemos unidos entre nosotros, de que escribamos los puntos principales del estudio y de que hagamos preguntas sobre el tema. Así, en pocos meses comenzaremos a sentir nuestra conexión, y el mundo Superior en el centro de esta conexión.