A través de los mismos ejercicios que siempre hacemos. El Creador nos da estos ejercicios a propósito para confundirnos y enfriarnos. Y nosotros, por el contrario, nos esforzamos por elevarnos hacia Él.
Por eso, crear fuerza, pedir al unísono toda la decena que nos eleve hacia Él, que quieran sostenerse el uno al otro y a Él.