Aceptamos dejar que el grupo nos influya por necesidad cuando perdemos la esperanza en nuestra propia fuerza. Baal HaSulam escribe en su “Carta Nº 57” que: “No hay situación más feliz en el mundo del hombre que cuando se encuentra desesperado con sus propias fuerzas, es decir, ya ha trabajado y hecho todo lo que podía imaginar que podía hacer, pero no encontró remedio”, porque solo entonces somos aptos para la verdadera plegaria desde lo más profundo de nuestro corazón.
Al principio, nos resistimos a la influencia externa, ya que nuestra naturaleza no nos permite consentir que otros tengan control sobre nosotros. Recurrimos al grupo por necesidad, como un enfermo grave que va al hospital, se acuesta y deja que los médicos lo traten, hagan lo que sea necesario, lo seden, le abran el cuerpo y hagan lo que quieran.
El reconocimiento de nuestra incapacidad nos permite llegar a un acuerdo; pero antes de eso nos resistiremos porque nuestro “yo” fue creado como independiente, sintiéndose único en el mundo. Y si en verdad somos los únicos en nuestro mundo, sin nada más, ¿Cómo podríamos ceder ante los demás?
La verdadera plegaria ¿Qué es una verdadera plegaria?
No hay que anular el ego para alcanzar la espiritualidad
La sabiduría de la Cabalá no es como el yoga ni ningún otro método o religión que diga que debemos erradicar el ego. La Cabalá se diferencia de todos los demás sistemas en este punto, no erradicamos el egoísmo, lo utilizamos para crear una conexión mayor entre nosotros, a pesar de él y por encima de él. Entonces esta conexión será mucho más elevada que la que había entre nosotros antes del rompimiento de Adam.
Se dice: «Todo aquel que tiene más egoísmo es más grande que los demás». Por lo tanto, no te ofendas por tu egoísmo, no lo maldigas, no intentes nivelarlo, destruirlo ni anularlo. No hay necesidad. Debemos pensar constantemente en cómo crear las conexiones correctas entre nosotros por encima de él. Este enfoque es puramente cabalístico, no hay nada parecido en ningún otro lugar.
En la Cabalá, sigues siendo el mismo egoísta que eras y, en cada grado, te vuelves un egoísta aún mayor. Esto se llama crecimiento a lo largo de la línea izquierda, y en la línea derecha debes corregirte a ti mismo; y así, uno sobre otro, por eso se dice que todas las transgresiones están cubiertas por el amor. No puede haber amor sin transgresiones.
Así que no te preocupes por el hecho de que eres egoísta, por ser la persona más repugnante de la Tierra, y por el hecho de que a veces te ofenden por ello. Todo esto lo hace el Creador. Como está dicho: «Volved al Creador que creó esto, Él corregirá todo». Además, nuestra súplica a Él para que corrija lo que ha creado le trae contento y nos da la oportunidad de elevarnos por encima de nuestro egoísmo.
Y así, nos elevamos todo el tiempo. Pierna izquierda: el egoísmo se eleva. Pierna derecha: nos elevamos por encima de él en la cualidad de otorgamiento. Recepción y otorgamiento, recepción y otorgamiento. Hay dos líneas y estamos en la línea media. La línea media se llama «Adam», similar al Creador y compuesta de blanco y negro.
Merecer la línea media
Pregunta:
Si Isaac fue perdonado de todos sus pecados, ¿por qué todavía necesitaba la línea media, la propiedad de Jasadim? ¿Qué es esta corrección adicional?
Respuesta:
Es una corrección esencial porque estamos hablando de la línea media.
Pregunta:
¿Cómo podemos merecer la línea media?
Respuesta:
No lo sabrás hasta que lo merezcas. La línea media cubre las líneas izquierda y derecha y las equilibra.
Descubre sobre Revestir la luz de Jasadim
La línea media y la necesidad de la conciencia
Pero los inferiores no pueden recibir la iluminación de la izquierda antes de que ésta sea revestida de Jasadim desde la línea derecha.
Por eso Esaú se sintió cansado y dijo: “He aquí que estoy a punto de morir; ¿de qué me servirá la primogenitura?” (Rashbi, Zóhar para todos, vol. 3 “Acerca de la resurrección de los muertos”).
Quería recibir la luz de Jojmá en sus deseos egoístas, sus Kelim de recepción y no fue capaz de hacerlo.
Es como toda nuestra vida. Queremos disfrutar de la vida; perseguimos todos los placeres y queremos recibirlos, pero tan pronto como se recibe algún placer, desaparece inmediatamente. Y así es toda la vida.
Por eso Esaú se cansó y dijo: “No puedo seguir así por más tiempo. Estoy cansado. He perdido la esperanza de todo esto, estoy listo para unirme a Jacob”.
Hoy en día, toda la humanidad se encuentra en el umbral de esa conciencia. Y es por eso que se revela la sabiduría de la Cabalá: el método de Jacob es la ciencia de cómo construir una línea media.
Antes de que surgiera tal desesperación, no había necesidad de la sabiduría de la Cabalá. Ahora sí ha aparecido la necesidad de ella. La Torá se revela desde la línea media, la corrección del egoísmo.

