Una persona debe actuar. «Si no soy para mí», necesito saber cómo corregirme para ser un elemento útil del mundo, y nadie lo hará por mí. Debo hacerlo.
Si no cumplo mi propósito para todos, ¿quién soy yo? Si no lo hago ahora, cuando tenga la oportunidad, ¿cuándo podré hacerlo? Nadie sabe lo que ocurrirá después de este momento.
Todo ello exige el cumplimiento correcto e inmediato del propio propósito.